
Motiva esta entrada la terrible falta ortográfica aparecida en un cartel gigante que encabezó la marcha contra la pobreza en Valencia, una de las varias ciudades de España donde tuvo eco. Por supuesto que el reclamo no es por su pobreza sino por la del mundo. Los muchachos ibéricos -y lo sabemos- viven bastante bien en general. Pulgar arriba para el diario Clarín que puso un manto de piedad evitando mencionar el craso error. Lamento que yo no pueda ser tan indulgente esta vez.
