martes, septiembre 26, 2006

TRABAJO DE HISTORIA, PASO A PASO

Realizar un estudio de la historia política argentina es sin duda desandar un camino que nos permitirá observar cómo sus principales protagonistas llevaron a la práctica, una y otra vez, un mecanismo de conducta política que la actual dirigencia parece repetir, sin querer ni poder olvidar las enseñanzas de sus predecesores: el constante intento de anulación del “otro” político, es decir, aquel oponente real o posible en la disputa por el poder político, o simple disidente, que tanto en gobiernos democráticos como de facto fue identificado como apátrida. Es decir, la imposibilidad del sistema político argentino de generar en su seno la posibilidad de la existencia de un otro político, con derechos y deberes, como un igual, merecedor de un espacio que le permitiera la convivencia en el escenario de la realidad política argentina.
Durante la primera mitad del siglo XX, luego de la sanción de la Ley Sáenz Peña, se advertían las condiciones necesarias para la construcción de la democracia. En un contexto que exhibía la conformación de grandes partidos, una sociedad abierta y móvil con una densa trama de organizaciones civiles capaces de formar ciudadanos, las dos experiencias democráticas argentinas, el radicalismo yrigoyenista y el peronismo, ambas de indudable legitimidad democrática, fueron escasamente republicanas y liberales, puesto que concentraron a su turno el margen de acción política en la figura del líder del movimiento, en detrimento de la división republicana de los poderes del Estado[1].
Esta debilidad de la institucionalidad republicana hizo naturalmente posible que las figuras mesiánicas del esquema político nacional tuvieran un protagonismo preponderante, y relegaron así a sus opositores al rol de enemigo del pueblo o antipatria, con la intención de sumar para sí la totalidad del poder al expulsar del escenario de los intereses nacionales al rival político.
En este sentido, podemos enfocar la mirada sobre la génesis del movimiento peronista y observaremos que estuvo signada por aspectos distintos a la idea mítica de revolución que el imaginario histórico y actual sostiene. La estrategia de Perón para lograr su acceso a la presidencia de la Nación fue sumar actores políticos y sociales de peso y, luego de alcanzado el poder, tratar de obstaculizar las posibilidades de autonomía de la clase trabajadora.
De hecho, la búsqueda de respaldo en sectores tradicionales y poderosos, a saber, el Ejército, la Iglesia Católica, caudillos conservadores y algunas fracciones oligárquicas provinciales, por un lado; y la disolución del Partido Laborista a poco de asumir el poder, por otro; muestran que la imposibilidad de de confianza en las virtudes de la democracia política no sólo formaba parte de las convicciones personales del líder, sino que fue constitutivo del hacer político al que tradicionalmente adhirieron estos sectores, permitiéndoles una salida estratégicamente conveniente para la crisis de la época: reconciliación con el pueblo y respuesta conservadora segura[2].
Sobre este punto, conviene resaltar que el temario de “la doctrina peronista” no era novedoso en la escena política nacional del período anterior a 1943. De hecho, éste reconocía su origen en los círculos del nacionalismo católico y tenía amplia aceptación en los hombres del Ejército; sin embargo el discurso nacionalista hasta el momento no había cambiado la representación política en el país. El carácter innovador de Perón fue proveerle a los fundamentos de la ideología nacionalista una audiencia nunca antes obtenida al constituir un movimiento de masas y una cultura popular duradera en la Argentina.
En la época referida, los nacionalistas “reclamaban el fin del Estado liberal, la instauración de un nuevo orden, defendían la neutralidad argentina frente a la guerra mundial en curso y simpatizaban con regímenes fascistas cuando no eran, simplemente fascistas. Para todos era necesario un movimiento que salvara a la nación y ese acto salvador sólo podía provenir del Ejército”[3].
Otro aspecto relevante para la comprensión de la conducta política de anulación absoluta del otro político, es destacar cómo era concebido el rival por el poder en el discurso peronista de los primeros años. Para esto deben observarse algunos conceptos básicos expresados por Perón, a saber: la idea de que el Estado debía impulsar el orden, la unidad del cuerpo social logrando el equilibrio entre las clases. Es decir, el Estado se constituía como regulador de las relaciones sociales (entre otras, la principal: debía tutelar la relaciones entre el capital y el trabajo), y como quien encarnaba el punto de vista de la totalidad en donde las partes, los partidos y los políticos, no tenían un papel tan preponderante. Es más, carecían de lugar legítimo enfrentadas al poder del Estado, aparecían como exteriores al organismo social, asociados a una división artificial y a la pugna mezquina, o como Perón diría, “a la politiquería”. (4)
Lo referido se ve claramente en la hostilidad que Perón nunca disimuló hacia la pluralidad de partidos, cuando se refería al peronismo destacando con fuerza que no se trataba de un partido político, sino de un movimiento nacional que representaba sólo los intereses nacionales. De lo cual se desprendía flagrantemente el objetivo de conformidad unánime o unanimismo, que ponía en el rol de traidor a la patria a quien fuera opositor al movimiento, justamente porque el movimiento se identificaba en el discurso peronista con la nación misma.
Por esos tiempos, el discurso que convertía a los adversarios en enemigos del pueblo porque el propio emisor se creía representante de la nación, no era privativo del peronismo. En el congreso del Movimiento de Intransigencia y Renovación del radicalismo de agosto de 1947 se sostenía:

“[…] El radicalismo […], es el pueblo mismo en su gesta para constituirse como Nación dueña de su patrimonio y su espíritu. Por lo tanto, la Unión Cívica Radical no es un simple partido, no es una parcialidad que lucha en su beneficio, ni una composición de lugar para tomar asiento en los gobiernos, sino el mandato patriótico de nuestra nativa solidaridad nacional […]”[4]

Otro ejemplo de que el peronismo no estaba dispuesto a compartir el poder político se observa también con claridad en su relación con el movimiento obrero.

[1] ROMERO, Luis Alberto: “Breve Historia Argentina Contemporánea”. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 1994.
[2] MARCOR D. y TCACH César: “La invención del peronismo en el interior del país”. Buenos Aires, UNL, 2003. Introducción.
[3] ALTAMIRANO Carlos “Ideologías políticas y debate cívico” En TORRE Juan Carlos (comp.) Los años peronistas (1943-1955). Buenos Aires, Sudamericana. Colección Nueva Historia Argentina T. VIII, 2002.
[4] ALTAMIRANO Carlos “Ideologías políticas y debate cívico” En TORRE Juan Carlos (comp.) Los años peronistas (1943-1955), op cit., pp 251.

viernes, septiembre 22, 2006

SÓLO FALTA QUE LO PASE TyC



Increíble pero real. En Colonia Caroya, provincia de Córdoba, se vivirá palmo a palmo el próximo domingo el retorno de las carreras de chanchos con obstáculos. No pensé que me divertiría tanto leyendo la noticia publicada en La Mañana de Córdoba, pese a que no esta escrita con intenciones humorísticas, ¿o me equivoco?

sábado, septiembre 02, 2006

RUIDO EN LA LINEA


¿Hasta cuándo continuará el padecimiento de los trabajadores de call centers? No son reconocidos como empleados telefónicos, lo que ocasiona que tengan un merma salarial enorme y que tampoco tengan las condiciones de trabajo adecuadas. Existe un sitio en la web que aborda la problemática sobre el despojo (no sólo económico) y la iniquidad que soportan cotidianamente. Espero que no falte mucho para que el miedo deje de ser la moneda corriente entre los operadores, y las marchas de protesta y reivindicación empiecen a poblar las calles de Córdoba y el resto del país.

miércoles, agosto 30, 2006

LA DECADENCIA DE OCCIDENTE


Desde hace tiempo se sostiene que nuestra civilización está perdida. La imagen que les presentamos lo deja más que claro. Estos dos son trabajadores telefónicos que venden servicios de telefonía a los españoles desde Córdoba, Argentina. El hincha de Talleres es mi amigo Quique, el otro es uno de sus compañeros que no conozco más que por esta foto (¡qué presentación!) ¡Si vieran los gallegos quiénes son los tipos que los convencieron de cambiar de compañía! Les mandamos desde aquí un saludo a nuestros amigos "frescos", y que la próxima vez conviden. ¡JAJAJAJA!

sábado, agosto 26, 2006

JUGANDO AL PERIODISTA

Tratando de colaborar con la enciclopedia libre Wikipedia, escribí este artículo sobre la Declaración de Avellaneda, inspiración de los radicales del Movimiento de Intransigencia y Renovación que llegarían el poder en 1958 con la presidencia de Frondizi. Pero luego me creí incapacitado para tomarme semejante atribución, así que para no tirarlo a la papelera de reciclaje lo deposito en mi blog. Perdónenme.

La declaración de Avellaneda fue un documento hecho público por el partido radical (o Unión Cívica Radical) en la localidad de Avellaneda, Repúbica Argentina, el 4 de abril de 1945. En el mismo se resaltaba el compromiso del radicalismo para asegurar, en lo político, "un régimen republicano, representativo, federal y parlamentario, fundado en el voto secreto universal y obligatorio, con exclusión de toda forma corporativa". En lo económico, sostenía la necesidad del reparto de la tierra con el contralor del Estado, la nacionalización de todas las fuentes de energía natural, y asegurar al mismo tiempo la libertad económica del resto de las actividades. También promovía la inmigración para "todo extranjero útil que venga a radicarse en nuestras tierras", un amplio desarrollo industrial que no se sostuviera en el bajo nivel de ingreso de los trabajadores ni perjudicara los "intereses generales".
En el aspecto social, el documento proclama la protección de los derechos que resulten de la capacidad y el trabajo, afirma el derecho fundamental a la vida (alimentación, vivienda, educación, trabajo, salud, etc), la necesidad de un seguro nacional obligatorio para toda forma de incapacidad,etc, y se manifiesta a favor de la libertad de agremiación y de huelga.
A lo largo del documento se reivindica la figura histórica de Irigoyen como insipirador del radicalismo, quien fue derrocado en 1930 por el primer golpe militar sucedido en Argentina, pero también se condena a quienes asumieron el poder desde allí en adelante por ser "oligarcas o dictadores" que intentan una tarea irrealizable "por carecer del sentido creador de la libertad y de lo popular".
Esta manifestación ocurrió mientras ocupaba el poder un gobierno militar, que había puesto frente a la Secretaría de Trabajo al Coronel Juan Perón, el cual se convertiría en el próximo presidente constitucional.
Se ha señalado históricamente que uno de los creadores de la Declaración de Avellaneda fue Arturo Frondizi, quien para lograr asumir el poder en 1958 pactaría en secreto con Perón la salida progresiva de la proscripción del partido peronista, de modo que los votantes del peronismo le dieran su apoyo. Es oportuno decir que el documento referido en este artículo resalta con énfasis que "la UNIÓN CÍVICA RADICAL" se opone a concertar "pactos o acuerdos electorales, ya que en el juego normal de las instituciones el país debe estar gobernado por partidos orgánicos y el radicalismo, como tal, aspira a afrontar por sí la responsabilidad de estructurar una nueva Argentina".

martes, agosto 22, 2006

MARCELO CAVAROZZI, AUTORITARISMO Y DEMOCRACIA

El período posterior a 1955 se caracterizó por la inestabilidad política. A la sociedad argentina se la ha caracterizado como una situación de equilibrio entre fuerzas sociales de peso relativamente parejo y, como resultado de ello, capaces, a la vez, de bloquear los proyectos políticos de sus antagonistas e incapaces de imponer los suyos propios.
Análisis diferente: las orientaciones, intereses y valores de las fuerzas sociales se manifiestan en un sistema político específicamente definido. Cada sistema político tiene leyes propias que no constituyen un simple resultado de la interrelación de los atributos de las distintas leyes que actúan en él. Se trata de intentar un análisis del sistema político que no se reduzca a considerarlo como un mero reflejo de los "factores estructurales" ni como un campo inerte. Debe reconocerse como un proceso complejo que incluyó cambios y que no se redujo al de equilibrios precarios rotos alternativamente que provocaban un retorno al punto inicial.
Primera etapa, 1955 a 1966: gobiernos débiles (tanto civiles como militares) cuyo intento fue el de la perdurabilidad desarrollando acciones que limitaran la capacidad de acción de los distintos contendientes sociales. Fueron semidemocráticos al no cuestionar la proscripción del peronismo. Los procesos más profundos, económicos, culturales y corporativos fueron bastante autónomos de las iniciativas de transformación "desde arriba"; las tendencias sociales dominantes fueron la resultante de la interrelación de impulsos, resistencias y forcejeos de los distintos actores de la sociedad civil. Hubo un sistema político dual: funcionaron por un lado los partidos no peronistas y el Parlamento. Ninguno canalizó los intereses de los actores sociales fundamentales. La esencia del sistema político dual residió no sólo en que el parlamentarismo y el sistema de partidos generaron su polo contradictorio -al proscribir al peronismo y condenarlo a actuar "por fuera"- sino que, asimismo, los participantes en las negociaciones y presiones extraparlamentarias necesitaron del parlamento y de los partidos como arma de chantaje, es decir para utilizar precisamente como un recurso de ultima ratio la desestabilización o caída del gobierno, civil o militar, de turno.
Segunda etapa, 1966 en adelante: Predominio de gobiernos "fuertes" (ésa era su autodefinición). Se propusieron transformaciones radicales de la política y de la sociedad. Intentos de unificar el campo de la política, que se escindió en la década anterior. No lograron el objetivo pero contribuyeron a generar cierto equilibrio de carácter conmocional o catastrófico. El bloqueo de las sucesivas iniciativas trajo como consecuencia un desgarramiento del tejido social, la erosión e incluso el colapso de patrones básicos de organización e interacción social. El final catastrófico de estos gobiernos expresaron la capacidad de la sociedad argentina para bloquear proyectos autoritarios y represivos.
¿Por qué se pagaron precios políticos y sociales mucho más elevados después de 1966?
Dos razones. La primera: Quienes ocuparon la cúpula del Estado fueron más radicales. Predominaron enfoques "quirúrgicos" que sostenían que para "curar" a esa sociedad enferma había que calar en ella muy profundamente. La imagen de la necesidad del "tratamiento shock" como única receta viable para superar los problemas argentinos no fue simplemente el producto de una imaginación política febril y bárbara. Fue también realimentada eficazmente por una sociedad que, crecientente, se concibió a sí misma como incapaz de generar autónomamente soluciones consensuales a través del juego de intereses y orientaciones contrapuestos. Esta renuncia colectiva de la sociedad civil argentina estuvo a menudo vinculada a ilusiones casi mágicas en el sentido de que las soluciones a los problemas se lograrían simplemente mediante el despliegue de la voluntad política de algún actor o actores providenciales. Desde 1966 los protagonistas cambiaron -los militares, los guerrilleros, los tecnócratas liberales, Perón e incluso los impulsores de la trasnochada aventura bélica de 1982, fueron elevados temporariamente a esa posición por distintos sectores de la sociedad argentina-, sumando fantasías políticas que ignoraron el conflicto o pretendieron resolverlo voluntarísticamente, minimizando la capacidad de otros actores sociales (generalmente de los adversarios de los portadores de la fantasía de turno) para resistir y bloquear dichas fantasías.
La segunda: Los actores políticos dominantes hicieron un correcto diagnóstico de la dualidad que había caracterizado a la política argentina hasta 1966. Intentaron superar esta dualidad canalizando la negociación de los conflictos hacia el interior del marco insititucional, los que en el período anterior se habían desarrollado extrainstitucionalmente. Sin embargo tuvieron efectos no deseados. Los militares no pudieron embretar por mucho tiempo la política dentro de esquemas corporativos o propios de una sociedad de súbditos paralizados y atomizados. Tampoco el gobierno peronista logró que el Parlamento y el Pacto Social canalizaran, más o menos ordenadamente, las presiones y los intereses sociales. Lo que sí lograron fue que se cerraran los espacios y se obturaran los intersticios por los cuales la política se había colado hasta 1966 sin que se produjeran grandes estallidos. Por ende, se siguió haciendo política extrainstitucionalmente, pero de manera cada vez más salvaje, con el resultado de que los distintos actores fueron aceleradamente dejando de lado los límites que se habían autoimpuesto, adoptando la estrategia de minimizar progresivamente sus comportamientos destructivos en cada nuevo ciclo.

viernes, agosto 11, 2006

MANIFESTACIÓN DE APOYO A DE LA SOTA

Hace instantes, aproximadamente a las 20 hs, bajaba de Ciudad Universitaria hacia el centro de la ciudad de Córdoba, y vi como un grupo de alrededor de 30 personas cruzaban muy animadas la Avenida Irigoyen. Portaban un cartel, casi grande como un pasacalle, en el cual llevaban escrito un agradecimiento al Gobernador De la Sota por las casas recibidas en el barrio-ciudad Evita. Eran en su mayoría niños y algunas mujeres embarazadas de evidente condición humilde, que se apuraban para encontrarse con la gran multitud reunida frente a Casa de Gobierno; en medio de un paisaje cercado por un sinnúmero de colectivos, trafics y el humo de los choripanes. Se trataba de la manifestación de apoyo a la gestión delasotista convocada por intendentes del interior provincial. Me parecieron una postal del clientelismo político de nuestro país, que "no permanece en los márgenes sino que es constitutivo de una forma de hacer política", según palabras leídas hace poco por mí en el libro Argentina 1976-2006. Entre la sombra de la dictadura y el futuro de la democracia, de Hugo Quiroga. A continuación les transcribo algunos fragmentos alusivos al tema, cuyo abordaje me parece muy impotante para fortalecernos como ciudadanos independientes y libres de las manipulaciones políticas:


El clientelismo político no se presenta ya como un fenómeno circunstancial. Aunque sus orígenes son muy antiguos, su práctica se ha acentuado en los últimos quince años con el aumento de la pobreza y la marginación. El clientelismo no es algo que permanece en los márgenes de la política, sino que es constitutivo de una forma de hacer política. Este fenómeno adquiere cada vez más centralidad en la vida política de los argentinos, y ha dado lugar a una red que se teje entre el Estado, los partidos y los ciudadanos. La utilización de los recursos públicos que permite el intercambio clientelar abre paso a una red de lealtades personales que produce los peores efectos en la vida política y en la cultura ciudadana.

Es cierto, el ejercicio de la ciudadanía en la Argentina se halla manifiestamente condicionado por la marginación y las políticas clientelares, dos términos inequívocamente enlazados en nuestra realidad social. Así como la igualdad política (un hombre, un voto) es la condición necesaria para la existencia de la ciudadanía moderna, la igualdad social lo es para su realización efectiva. Lo contrario sería colocar a una masa importante de ciudadanos en una situación de vulnerabilidad. La desigualdad social supone, pues, dejar indefensos a unos ciudadanos con respecto a otros. El ejercicio pleno de la ciudadanía moderna no requiere, como en la antigua, de suficiencia o autonomía económica, sino de una posición de igualdad social mínima. La dificultad mayor no pasa tanto por encontrar una definición de "igualdad social mínima" como por su efectiva realización, por contar con los medios para alcanzarla. Este es el problema central.

La desigualdad de los iguales es cada vez más evidente. La magnitud de las desigualdades trasciende las fronteras de lo económico para alertar sobre un universo atravesado por diferencias de poder, de sexo, educación, etc. La ciudadanía moderna que consagra la igualdad de los derechos no suprime las desigualdades provenientes de la existencia material de las personas, las que se imponen desde afuera y nada tienen que ver con las desigualdades personales. Justamente, tenemos individuos diferenciados por desigualdades de hecho, desempleo de largo plazo, marginación, pobreza extrema, que no pueden constituirse en ciudadanos autónomos. ¿Se puede construir ciudadanía autónoma con marginación o con apatía cívica? ...los excluidos sociales, cuando votan, ¿lo hacen en las mismas condiciones de igualdad que el resto de los ciudadanos?, ¿su voto es libre o acaso está condicionado por las adversas circunstancias sociales y culturales que les impiden ser individuos totalmente autónomos? No cabe duda, hay un voto condicionado por la fatalidad de un contexto que origina y fundamenta las miserables políticas clientelares, que acompaña la acción de las diversas formas de la mediación política, representada por los partidos políticos y organizaciones políticas, como las de los piqueteros. En la oscuridad de estas circunstancias el voto deja de ser libre e igual.

Por consiguiente, los derechos formales no otorgan automáticamente la ciudadanía, porque esa condición no está disociada de la conciencia de ciudadanía, de la conciencia de que se actúa en un mundo común. Además, esa conciencia está asociada a la garantía del ejercicio de los derechos de ciudadanía. El clientelismo, el prebendalismo, la marginación no contribuyen a forjar la conciencia de ciudadanía, antes bien, desplazan cualquier intento de una ciudadanía autónoma.

El clientelismo político crea vínculos involuntarios que los ciudadanos no pueden construir libremente, porque están fundados en las necesidades más elementales que hacen a la sobrevivencia. Son vínculos forzosos que vuelven vulnerables a los individuos, sometidos como están por la despreciable distribución de prebendas sociales. Ellos nos hablan, precisamente, de la desigualdad y la falta de libertad de los ciudadanos. Muchas veces imaginamos ciudadanos autónomos que eligen sus vínculos libremente, sin embargo buena parte de ellos padecen el control que los ata a una forma de intercambio degradante.

LACTANCIA MATERNA: UN DATO ASOMBROSO

Hoy al mediodía vi en Canal 12 de Córdoba un informe sobre lactancia materna. No puede resistir la tentación de expresar un pensamiento en voz alta cuestionanado la real importancia de ese informe de varios minutos, en el cual se resaltaba la relevancia de que un niño reciba leche materna en lugar de otro tipo de alimentos durante la primera infancia. Mi duda se planteaba del siguiente modo: ¿es necesario destacar hoy la importancia de dar la teta a un bebé y usar varios minutos de un programa noticioso central para eso?
Me decidí a buscar algo de información en internet sobre el tema , y me dí de entrada con mi cara y mi duda contra la pared: ¡los niños deben ser amamantados por lo menos por dos años antes del destete definitivo! Esto es así, según un informe que responde de manera muy sintética y clara a la pregunta, ¿hasta cuándo amamantar?, y que además cita a fuentes prestigiosas en materia de salud como la OMS y UNICEF.
No es necesario decir que mi asombro es porque pensaba, como seguramente muchos otros, que el bebé tomaba la teta hasta el año de vida, más o menos. Supongo que este preconcepto lo adquirí por la experiencia de no ver niños de más de un año siendo amantados, y eso es realmente preocupante si se confirma en las estadísticas.

miércoles, julio 26, 2006

COMENTARIO SOBRE PERIODISTAS CORRUPTOS EN BLOG DE CARRERAS

Soy y no soy al mismo tiempo el más indicado para hablar sobre las declaraciones de Bartolacci. Trabajé en Prensa de la gobernación durante 1 año y tres meses, en el área destinada a medios radiales del interior, pero mi desvinculación fue algo traumática en diciembre de 2005: rescindieron mi contrato sin previo aviso y cuando acababa de iniciar mis vacaciones. No recibí más que una comunicación telefónica de la segunda de Bartolacci, Carla Cantaberta, tratando sin éxito de persuadirme de que "ellos no habían tenido nada que ver, que esas cuestiones las definían más arriba".
Es por eso que cualquiera de mis afirmaciones corre el riesgo de destilar resentimiento. No obstante objetaré el punto de vista del jefe de Prensa de De la Sota, simplemente porque lo he visto actuar en vivo y en directo.
En varias oportunidades recibimos, mi compañera Natalia y yo, claras indicaciones de que debíamos comunicar inmediatamente cualquier negativa a permitirnos salir al aire con la gacetilla oficial. Eso sí, debíamos prestar atención sobre si el medio tenía o no pauta publicitaria oficial.
En el caso que existiera una negativa pertinaz por parte del medio a permitirnos difundir "las buenas nuevas" de la gestión delasotista, Bartolacci tomaba las riendas del asunto y solicitaba con suma vehemencia que le entregáramos el número de teléfono personal del director de la emisora en cuestión.
Está claro que para el Director de Prensa había de por medio una contraprestación que no se estaba cumpliendo cuando se nos negaba el aire como corresponsales del gobierno. Entonces sobrevenía "el apriete" hacia el medio díscolo. Yo mismo fui testigo de como Bartolacci le retiraba de un plumazo la pauta publicitaria a FM Estación de San Francisco, en medio de una andanada de insultos después de cortar la comunicación.
Uno entiende, por experiencia propia e histórica, que las acusaciones del jefe de prensa de De la Sota tienen alta probabilidad de ser en realidad exactamente lo opuesto de lo que describen. Y la falta de mención de quiénes son los responsables de victimizar al gobierno cordobés, incrementa aún más esas posibilidades.

martes, julio 25, 2006

UNA NOTA INTERESANTE SOBRE EL PERIODISMO BLOGER

Como ya he señalado en otra de las entradas de este espacio, el sistema de comunicación mediante blogs es algo novedoso para mí, por lo tanto estoy apenas descubriendo de qué se trata. Navegando por la Web en busca de información sobre periodismo en Córdoba, encontré esta publicación que me pareció muy interesante para acercar una visión sobre lo que se denomina "Nuevo periodismo Bloger". Espero que la aprovechen.

MUNDO WEB: UN ACERCAMIENTO A SUS CARACTERÍSTICAS, ¿QUIÉNES SON SUS RESPONSABLES HOY?

Lucas González Freytes lucaslocu@hotmail.com

El escenario que muestran hoy por hoy las nuevas tecnologías es más que estimulante y plantea una serie de cuestiones dignas de ser profundizadas aún más de lo que hasta el momento lo han sido.

Una de ellas es la posibilidad de acceso al mundo nuevo (o por lo menos de reciente irrupción en la vida de los seres humanos) de Internet, que no se vislumbra garantizada para todas las personas ni tampoco, y una vez que sea en un hecho “estar on line”, que esa posibilidad sea aprovechada en todas sus alternativas.

Además, existe una cuestión de fondo no debidamente aclarada hasta el momento: la gran cantidad de información disponible y la condición hipertextual de la misma presentada en la Web; es decir, información conectada por enlaces, multimedial, que por medio de clics nos llevan al instante de un sitio a otro, casi siempre de un modo no lineal y sin jerarquía, ¿puede alterar la construcción de conocimiento de manera determinante?, ¿de qué modo?

Es casi evidente que corresponde una respuesta afirmativa a la primera pregunta, pero la especificidad y aclaración que requiere contestar la segunda parece estar al alcance de muy pocos por el momento. Y tampoco constituye el objetivo de este escrito dar respuesta final al tema. Pero sí indagar un poco sobre quiénes son los responsables de actuar de un modo coherente a las exigencias de las nuevas tecnologías y al rol que ostentan en el mundo social.

El primer paso para ensayar una respuesta es pensar cómo hacer para que el fenómeno Web sea un producto humano de las mayorías en todo el mundo, y no una producción, como es hasta hoy, restringida a una proporción ínfima si se la compara con la cantidad de habitantes en todo el planeta.

Es decir, el acceso y la equidad son cuestiones que requieren un análisis urgente por parte de las autoridades en la materia, porque la circulación de información tiene que transformarse en el corto plazo en una alternativa para todos los sujetos posibles. De lo contrario, la construcción del conocimiento y de las maneras de aprender que promueve Internet quedará sólo como una manifestación de sentido de un grupo privilegiado, minoritario y aislado, con un poder enorme en sus manos; lo cual entraña un desequilibrio de proporciones impensadas.

Volviendo al tema de la construcción del conocimiento en Internet, es necesario poner bajo la lupa al hipertexto y sus características porque éste es la clave de la composición actual de la red de redes. Vale decir, un sistema de presentación de información que proporciona conexiones inmediatas con otros “nodos” de datos, que permiten desviarse de la información central, sin un eje o centro organizador aparente.

De manera liviana podría pensarse que el gran volumen de información y la inmediatez de su disponibilidad constituyen en sí mismos un avance. Pero esa visión idealista finaliza rápidamente si se tiene en cuenta que la posibilidad de generar enlaces múltiples pueden producir (y de hecho lo producen) el efecto de fragmentar y descontextualizar los datos al desmarcarlos del contexto donde fueron desarrollados originalmente.

Esto no puede dejar de alarmar a cualquiera, y más aún a aquellos que son educadores, que como tales tienen una responsabilidad mayúscula en procurarse los conocimientos necesarios para propiciar la transformación de los actuales navegadores o “surfistas” de la Web, en los próximos “usuarios críticos” o “hiperlectores”.

Estas dos últimas categorías, que definen la actitud que pueden asumir los sujetos ante los sistemas hipertextuales, se convierten en el norte educacional esperable que les permitirá a los lectores abandonar el abordaje de la información desde la mera curiosidad y la superficialidad, y asumirlo con una actitud de escepticismo general a los ofrecimientos de las páginas Web.

Es decir, les permitirá convertirse en usuarios críticos que comprenden que todo lo que se les presenta no es lo único existente, que puede ser tendencioso y, en el caso de convertirse en hiperlectores, contribuirán a generar nuevos conocimientos y a la construcción de sistemas hipertextuales propios, siempre como consecuencia de un proceso de interactividad con los hipertextos que enfrenten.

Por supuesto, esta enorme responsabilidad que desde aquí se les asigna a los educadores, en realidad termina siendo una responsabilidad que debe asumir en primer orden el Estado (particularmente en la Argentina), desplegando una política en este sentido clara y decidida, para que el futuro que hoy adelantan las nuevas tecnologías no sea una alternativa de unos pocos con poder desorbitado, y un padecimiento de muchos otros, empujados hacia los márgenes de una participación ilusoria en la World Wide Web, la cual en el mejor de los casos será somera, esporádica y superficial.

martes, julio 11, 2006

Una novedad muy interesante


Hace pocos días me enteré de la existencia de esta posibilidad de crear uno su propio blogg en la web. Veremos si puedo darle una utilidad y si, alguna vez, desde este blog pueden emitirse algunas cosas interesantes...

LUCAS.

lunes, noviembre 21, 2005

¡POR FIN RECUPERÉ MI BLOG!

Creía que lo había perdido, pero por suerte recuperé la contraseña y pude reingresar. Ahora lo que viene será lo más importante: darle un contenido interesante de ser consultado. La foto que acompaña a este escrito muestra la cara que tuve permanentemente durante estos largos meses por haber olvidado la contraseña de mi blog.